*Cumplió Trump con la imposición de aranceles, pero con consideraciones particulares:México y Canadá no están incluidos en sus productos amparados por el TEC-MEC.
De la redacción
Un Donald Trump desconocedor de la realidad del comercio mundial y del impacto que tendrán los aranceles en los consumidores de su nación anunció los aranceles generalizados del 10 por ciento para todos los países, más gravámenes diferenciados, como el 25 por ciento a los vehículos fabricados fuera de Estados Unidos. No obstante, en el caso de México sólo cobrará por los componentes de las unidades que no hayan sido manufacturadas en territorio estadounidense. También estarán exentas las exportaciones incluidas en el TEC-MEC. En el primer minuto de mañana entrarán en vigor estos cobros.
El peso resistió la incertidumbre generada por la inminente aplicación de aranceles. Subió un poco, pero después del mensaje de 47 minutos comenzó a bajar, inclusive por debajo de lo que estuvo ayer. Trump reconoció la colaboración de México en el tema de migración e ingreso de fentanilo a Estados Unidos, y subrayó que ahora su país tiene la mejor frontera con México. No obstante, reiteró su “satanización” a los migrantes.
Entre las naciones que deberán pagar aranceles por sus exportaciones a Estados Unidos destaca China, con el 34 por ciento; Japón, 24; la Unión Europea, 20 por ciento; Reino Unido, 20 por ciento. Los países latinoamericanos tendrán aranceles del 10 por ciento, más los diferenciados. En su esquizofrenia, insistió en que Estados Unidos ha sido robado y saqueado por otras naciones, que se enriquecieron mientras la suya se empobreció, lo cual se revertirá desde ahora. Especialistas en comercio internacional opinan que, después de todo, México quedará mejor posicionado en el mercado estadounidense, por el mayor encarecimiento de los productos de otras naciones que exportan al mercado de Estados Unidos.
El mandatario de la primera potencia económica y militar del mundo proporcionó una lista de 50 países que deberán pagar aranceles por sus productos que ingresen a Estados Unidos; es decir, no dio a conocer qué pasará con los 150 restantes. Aseveró que hoy comenzará una época dorada de Estados Unidos, que volverá a ser grande, poderoso, la mayor de la historia, con la atracción de empresas, para invertir y generar empleos en territorio estadounidense, inclusive mencionó a una empresa que invertirán 500 mil millones de dólares y a otra más, de 200 mil millones de dólares, lo cual parece exagerado. Sostuvo que llegarán inversiones por 6 billones de dólares.
Por tratarse de aranceles “recíprocos”, las mercancías mexicanas que están protegidas por el TEC-MEC no cubrirán aranceles, porque tampoco México los aplica a los productos estadounidenses que ingresan dentro de ese acuerdo comercial, pero Trump criticó hasta en forma grosera el TLCAN de 1994. Sostuvo que es el peor tratado comercial firmado por su país y que ocasionó la quiebra de 90 mil empresas y la pérdida de 5 millones de empleos, pero según se infiere de su postura se habría tratado de microempresas, pues arrojan un promedio de 45 puestos laborales por compañía.
De cualquier manera, como el mismo presidente Trump lo reconoció, los aranceles no serán exactamente recíprocos, porque fijó porcentajes del 50 por ciento de lo que aplican a productos estadounidenses. En su exageración dijo que hay países que cobran hasta 400 por ciento de aranceles a las mercancías estadounidenses.
En este sentido, anticipó, promoverá ante el Poder Legislativo estadounidense el fin del TEC-MEC, en una mala noticia para México y Canadá, aunque se quejó de que antes intentó hacerlo y no le aprobaron la propuesta.
Como siempre, se mostró esquizofrénico, megalómano (dijo que sus cien días son los mejores en la historia de Estados Unidos) y se mostró rencoroso con Joe Biden. No le perdona el que lo haya derrotado y lo calificó del peor presidente de su nación a la que condujo a perder su poderío y prosperidad.